En mi comunidad de vecinos a veces se hacen una especie de charlas (digo esto porque termina por ser algo muy distinto a reunión vecinal) y se habla de las condiciones de la calle y demás menesteres. La cosa es que se hacen unas votaciones cada año para saber quién será el portavoz. Este año nos tocó un pelotudo psicópata que vive justo delante de la vecina del perro feo. Un señor totalmente desubicado que se hace el canchero con todo lo que se habla. Digamos que no logro entender cómo carajos salió como portavoz, la única explicación es: o que a todos mis vecinos les falta un tornillo, o que el señor amañó el tema..ja.
Siempre llego tarde a dichas reuniones y además rompo las bolas a todos y cada uno de ellos en los distintos temas que se tratan. No por joder, sino porque no hay huevos de tratar con el ayuntamiento y a veces incluso mandarlos a la reputísima madre. Bien, con eso te imaginas que tengo, ponele, un 3% de posibilidades para salir de portavoz. Me copa la situación porque ayer salí en uno de los papelitos como candidata (sí, como nenes de 4 años lo hacemos así) y todos se quedaron tipo "shit". Mirá, no es que quiera semejante responsabilidad, pero no me parecería mal para ubicar un poco el asunto.
Cuando llegamos a casa JM dio su opinión: "no sé si me parece buena idea, amor", lo sé, es arriesgado pero igual, emocionante. Resulta que una de las cosas que hace el portavoz es moderar en las discusiones, qué chiste, ahora tenemos al psicópata al que le gusta el despelote, si hablábamos de las cañerías terminamos hablando de las vías del tren. Aunque yo tengo que decir que me la paso charlando con el marido de nuestras cosas, es feo que lo diga pero me aburro. La mayoría de las veces no se llega a las conclusiones apropiadas y lo típico es ver como todos se quejan y luego no tienen pelotas para hacer algo definitivo y radical.
En fin, ya les contaré si salgo, aunque está claro que a todos les da pánico. Je.
